martes, 21 de diciembre de 2010

Cine Dominicano: Una Inversión de Comedia


Cuando uno habla de cine dominicano, realmente uno siempre piensa que solo es comedia. A que se debe esta percepción?
No obstante, el verdadero cine en República Dominicana aparece con la primera producción en el año 1922, una obra cinematográfica a blanco y negro dirigida por Francisco Arturo Palau.
Con el correr de los años sobre todo en esta última década, en República Dominicana se han producido una interesante lista de películas de todo tipo de género: Comedia, Documental, Drama, Acción, Terror, Crimen, Suspenso, etc. Pero realmente el género más acertado para el dominicano y el único que realmente ha llenado completamente las salas de cine ha sido la comedia. El cual hace abrir los ojos y los bolsillos a los futuros inversores criollos en República Dominicana, dando apoyo sólo a este género cinematográfico. “El dinero llama al dinero” Debe de ser por esto que actualmente solo se quiera invertir en hacer reír al dominicano sacando fuera de base a los otros géneros. Da igual el guión que uno tenga si no es comedia, no encontrará fácilmente a un inversionista que se quiera arriesgar en esa aventura. ¿Será bueno esto para el futuro de la industria cinematográfica dominicana? ¿Por qué solo invertir en comedias si existen otros géneros que están dando grandes resultados taquilleros en otros países del mundo?
Todos sabemos que República Dominicana es un país lleno de comediantes que acaparan casi la totalidad de nuestra programación de Tv local. Esto una realidad cultural, por eso al dominicano de las grandes masas solo le gusta la comedia y se cierra a cualquier otra cosa que no sea ver a uno de sus comediantes preferidos en frente de una pantalla. Esto es un factor muy delimitante para el que se quiere abrir paso en el mundo cinematográfico dominicano: Si no hay espectadores no hay inversores, y si no hay dinero no hay película. Esto es una realidad muy lejos de ser ficción.
Raymond Pozo y Miguel céspedes nos cuentan como ven el cine dominicano y su futuro: “cuando el cine está comenzando en cualquier parte del mundo éste se tiende a refugiar en el humor que es lo que mas beneficios deja y la gente mas apoya, como ocurrió en España y México entre otros, además este pueblo es alegre y lo que quiere es reír en vez de llorar, pero ójala podamos exportar un cine más abierto, y esperemos hacer un género que no solo sea de comedia”.
Sabemos que es un largo camino a recorrer antes de que el verdadero cine dominicano se convierta en una verdadera fuente de géneros diversos. También  que éstos realmente den sus éxitos tanto económicos como artísticos y que la Ley de Cine se pueda aplicar pronto para que se pueda acelerar este proceso de transición. Sólo es cuestión de esperar…

viernes, 26 de noviembre de 2010

David contra Goliat


Este es un artículo que escribí para la revista SDQ de Santo Domingo. Espero les guste....

Actualmente hay una serie de películas independientes como Juno, No Country for Old Men, Traffic, Reservoir Dogs o Clerks, que están ganando la batalla a las grandes producciones de exorbitantes presupuestos en la conquista de los principales premios del mundo cinematográfico. Este año, sin ir más lejos, le ha tocado a la cinta The Hurt Locker como ganadora a la mejor película y dirección (Kathryn Bigelow) en los tan reconocidos Oscar. Sin embargo, estos David del fotograma que luchan contra los Goliat esas producciones respaldadas por los grandes estudios, no consiguen todavía apoderarse de la taquilla de los cines de todo el mundo. 
Una historia que contar
El cine independiente es un cine de historias provocadoras e inteligentes, que se ha distinguido siempre por abordar una serie de contenidos que el cine comercial nunca ha tenido miras de abordar: la familia y sus conflictos, la falsedad del tan atraído sueño americano, historias reales y cercanas al público, etc. En cambio, el cine comercial o el de los grandes estudios de Hollywood, se basa en hacer unas películas para que el espectador pueda evadirse de la realidad fácilmente y no pensar mucho. Su lenguaje suele ser sencillo predominando la acción, las catástrofes y los grandes efectos especiales. Tampoco puede faltar la mega contratación de uno o varios rostros muy conocidos que les puedan llenar fácilmente todas las salas de cine.
El cine comercial o mejor lo podríamos llamar “la maquinaria de hacer dinero”, ha caído en un punto del que difícilmente podrá salir. Se ha enfocado básicamente en generar ingresos y atraer a las grandes masas, dejando atrás lo más importante de una película: la visión de un director que quiere contar la historia lo más artísticamente posible dando todo de sí mismo sin tener a un gran estudio a sus espaldas controlándole todos sus movimientos y el desarrollo de un buen guión que es la base de todo proyecto fílmico.
A pesar de todo esto la separación entre ambos cines no es tanta como puede creerse, muchos de los grandes éxitos “independientes” de los últimos diez años han sido financiados en realidad por los grandes estudios de Hollywood a través de sus filiales independientes, pero hay una fracción mínima (la audiencia del cine de autor) que la industria comercial no puede controlar y es ahí donde el cine independiente entra en juego y sobrevive al frente de su opositor, creando nuevas historias originales que llenan nuestras expectativas a la hora de querer ver un buen cine, superando cada vez más en su plasmación artística y el tratamiento de sus narraciones.
NOTAS:
Los independientes
A finales de la primera década del siglo veinte la producción cinematográfica estaba dominada por la MPPC (Motion Pictures Patents Company) a quien los productores pagaban un impuesto de medio centavo por cada centímetro de película impresionada. Los distribuidores necesitaban una licencia por la cual debían abonar 5,000 dólares al año, entre otras imposiciones.
Un grupo de exhibidores y productores decidieron no acatar las medidas de la MPPC, y crearon sus propias organizaciones como: la Independent Motion Picture Distributing and Sales y la Greater New York Film Company, nombrándose a sí mismos Independientes.
¿Conoces las filiales?
-       Hollywood Pictures, Touchstone Pictures y Miramax Films (cerrada recientemente) pertenecen a The Walt Disney Company.
-       Paramount Vantage es filial de Paramount Pictures.
-       New Line forma parte de Time Warner.
-       Warner Independent está dentro de Major Estadounidense (Paramount, Universal y otras).
 

 

jueves, 25 de noviembre de 2010

Tecnología Popular

Parece mentira lo que ha cambiado la humanidad desde que han llegado las nuevas tecnologías y redes sociales. Ahora parecemos idiotas con un espíritu de reportero mezclado con sangre de paparazzi. Solo hay que adentrarse en cualquier bar, discoteca, concierto, boda, supermercado, etc para ver como la gente se divierte tomando y tomándose fotos con sus nuevos juguetitos de teléfonos móviles  para rápidamente subirlas a Internet o mejor dicho a su fantástica red social y así conseguir mayor popularidad entre sus amigos. Se divierten como ovejitas descarriadas, fotos por aquí y fotos por allá... sonríe!!!
Pero aquí no acaba todo. Que le pasará por la cabeza de una persona, que por supuesto no es ni fotógrafo ni periodista, cuando ve un accidente mortal o algo fuera de lo habitual y lo primero que hace es sacar su juguetito nuevo y Click! click! click! a tomar fotos del siniestro simplemente para mostrar que él o ella estuvo allí y alardear después con sus amistades o peor aun subirlas a su red social "al instante"  como si hubiese obtenido el premio Pulitzer a la mejor fotografía?. Que nos está pasando? Hemos perdido el sentido de la privacidad? Será una fiebre pasajera?
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